Solo pensamientos, historias por escribir para que luego no las olvide. O solo para sacarlas de la cabeza...

lunes, 11 de agosto de 2008

Postales de una extraña en una ciudad



Esta ciudad siempre es extraña. Vengo un par de veces todos los años, pero siempre soy una extranjera. Como me dijo un taxista, es que nadie conoce a bogotá. Porque a cada caminar, a cada calle, encuentro una sorpresa, algo que se lleva mi mirada, algo ajeno pero sobre lo que siempre tengo algun afecto.

Asi son las ciudades, maquinas extrañas, con gente siempre extraña, vecinos que no conoces, cielos inmensos, calles inmensas en sus gentes, en sus locales, en sus carros. Aqui en esta ciudad siempre hay gente. Mucha gente.



Un payaso triste todos los dias en la feria artesanal, unos raperos bailando en la septima un viernes a las 6:30, un argentino perdido cantando tangos y una señora sola que lo mira como pensando en sus vidas pasadas. ALguien que toma un taxi, otro que camina rapido con al cabeza gacha, otro que habla por celular y se esconde para que no se lo lleve un ratero, un niño jugando con las palomas, un indigena de la sierra nevada con su traje blanco al lado de los cachacos.

Lugares que tienen toda y ninguna parte de la historia.



Gente que la recorre en todos sus extremos, y hacia todas sus direcciones. Estas son las postales de una cualquier ciudad, estas son las postales de una ciudad extraña.




En bolivar se posan las palomas. Y detras esa bandera ondeando el cielo azul de este país lleno de sangre.








Son las 6:30. esta ciudad se mueve como cualquier otra, las luces rojas detenidas, y el azul del cielo. Me gustan las tardes de este lugar, asi sean frias, asi sean grises.