Es inevitable no haberlo hecho. Había que decir adiós. Tenía que congelar asi sea por unos años esos últimos días. Nada se muere, todo se transforma. Por eso decimos adiós.
Un lugar con muchos recuerdos, con una energía muy bonita. Un paraíso. Ahora buscamos el paraíso dentro de nosotros mismos.
1 comentarios:
Tienes razon amigo " Nada se muere, todo se transforma. "
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