Solo pensamientos, historias por escribir para que luego no las olvide. O solo para sacarlas de la cabeza...

martes, 3 de abril de 2012

La experiencia de Internet en Alemania - Parte 1


Cuando uno está en Colombia cree que cualquier otro país puede ser mejor en materia tecnológica. Uno en Colombia pelea porque la conexión es intermitente, porque los planes de internet móvil son caros, porque se demoran 3 días en hacer una conexión nueva de internet. A veces se cae la red de la casa o de la oficina, es decir, muy frecuentemente. El call center de los proveedores de servicio parecen ser siempre una mierda. Y entonces uno cree que el internet siempre puede ser mejor. ¿Pero cómo? Y ¿en dónde?

Entonces llega uno a Alemania. La experiencia de internet no es solamente relacionados a temas de conexión, sino también de usos y restricciones. Y no siempre, o mas bien, no es agradable.

Debo decir que lo que uno piensa de Alemania es que es un país tecnológicamente muy avanzado. Y  lo es pero en otro términos. No dudo de su potencia técnica en términos de tecnología pesada. Pero en términos de tecnología de consumo masivo es otro asunto, por lo menos hablando del consumo. Es frecuente por ejemplo y  en Berlin,  que uno en la calle encuentre gente usando teléfonos móviles realmente viejos. ¿Se acuerdan de los Nokia que aun no tenían simcard?

 Muchos conocidos alemanes tienen teléfonos que solo se usan para llamar. Probablemente también usen los mensajes de texto y muchos de ellos no tienen un plan con minutos ya pagos, sino que usan servicios prepago, que pueden ser más baratos y que no los atan a contratos de dos años, que normalmente son obligatorios. Se lo he preguntado a algunos alemanes, por qué no tienen nuevos teléfonos y responden que ese que tienen, aunque es viejo (digo yo, viejísimo!) todavía funciona: -"Esos nuevos teléfonos son carísimos. Yo solo quiero llamar, y la posibilidad de que me puedan estar ubicando en todas partes y por todos los medios, como con esos teléfonos con internet, mejor no". Eso sin contar, la imagen que tienen del teléfono inteligente, en la que se guarda la vida entera, y la fragilidad que se ve en ello. (Dicen, "si se rompe, si se lo roban", y eso que aqui no se pierde una aguja).  El escepticismo de los alemanes respecto a usar nuevas tecnologías es muy fuerte: tienen miedo de tener contratos con multinacionales, tienen miedo de ser controlados, tienen miedo de ser rastreables y le huyen a las posibilidades de que su comportamiento de consumo sea utilizado por las grandes compañías y así sean objetivo fácil de sus ofertas.

Entonces ahí empieza la experiencia. Muchos no saben que es twitter, y si saben muchos, o la gran mayoría, no saben para que sirve. Y luego Facebook, que en nuestros países latinoamericanos tiene un crecimiento acelerado y aquí se usa exclusivamente para lo necesario. Y luego la discusión de Google Street view en la que los alemanes pidieron a Google el blur de sus edificios, rostros o autos.

También  el mito del Free WiFI, o W-LAN como se le llama aquí se cae a pedacitos. Muchos veces en los cafés hay que pagar 1euro para usarlo. Y si uno se conecta a la luz, puede que también cobren de mas. Y cuando hay hotspots en la calle, hay que pagar casi siempre. Por no decir que siempre. Los clientes de Deutsche Telekom, en móviles y/o telefonía fija, tienen las mejores ventajas, pero pagan los precios mas altos del mercado. Digamos que 50 euros al mes, por internet, y no se cuanto por servicio de datos móviles. Y con esto, tendrían acceso a un Hotspots en la calle.

Está claro la dificultad del idioma. Intente hacer un contrato de internet o de teléfono hablando inglés. Se chocará con la burocracia que la mayoría de las veces tiene un inglés deficiente. Entonces inténtelo en Alemán, y se dará cuenta que lo que usted dice en el teléfono es escasamente escuchado pero sobre todo poco entendido. (Eso por supuesto no es culpa del sistema, sino del inmigrante)

Ahora, cuando se contrata el internet para la casa, digamos que lo hace con uno de los proveedores mas baratos. Alice (de Telefonica, equivalente en telefonía a O2). Uno va a la tienda y con sus datos, pasaporte y Anmeldung (registro de residencia en la ciudad en la que uno está) es posible solicitar el servicio. Hay que pagar entonces, la instalación del modem que es entre 40 y 70 euros, dependiendo si el modem es inalámbrico o no. Entonces luego llega una carta por correo físico (en unos 10 dias) (aun asi uno haya pedido que se comuniquen por email) con la confirmación del servicio solicitado. Puede que ahí le avisen a uno que solo puede realizarse el contrato si se pagan 200 euros de fianza. O si uno tiene suerte y no es un estudiante tercermundista  (le llaman a eso Bonitätsprüfung, algo como credibilidad de pago) puede que confirmen la instalación en aproximadamente 10 días. Además avisan que el modem, no llega con el señor instalador, sino que llegará por correo en algún momento antes o después también que el técnico haga la instalación.

Yo tuve muy mala suerte la última vez que contratamos el internet y tardó de agosto a noviembre el proceso. Todo porque el modem no era entregado en nuestra casa por problemas de dirección. Y cada vez que llamábamos al call center o íbamos a la oficina el problema no tenía solución: el modem no podía ser enviado mas que a una dirección fija. Y no podía ser recogido en alguna parte ni llevado a casa por el instalador. Wahnsinn! (Qué locura!!!) Finalmente a nosotros se nos ocurrió la idea, después de no entender varias veces muy bien que pasaba preguntar si se podía enviar a otra dirección y finalmente llegó el modem tres meses después.

Digamos que la velocidad no es muy alta. No es descrestadora. Las llamadas de Skype se caen frecuentemente y las pelis tardan un tiempo en cargar.

Además hay que decir que en Alemania hay que pagar impuestos por tener internet y que a través de este, se acceda a la televisión y a la radio. (Como la television y la radio son medios públicos, se financian a través de los impuestos que pagan los usuarios así vean o no esos canales). Una vez uno se muda a una casa, le llega sus tres cartas correspondientes de que uno tiene que pagar impuestos por tener un TV, una Radio o simplemente un Celular o computador con conexión a internet. Uno puede ignorar la carta, o tener la mala suerte de que el cobrador llegue a casa y toque la puerta un viernes a las 9pm, y uno abra y lo primero que vea es el modem de internet. Y así fue que no pude evadir los impuestos. Y eso que dije que no tenia radio ni teléfono inteligente con internet.  Si uno tiene buena suerte, puede que nunca pague y no pase nada.

Saber que ahora pago impuestos por el internet y no puedo ver un Youtube decente y cuando lo logro está lleno de publicidad. Que no veo la TV alemana porque es aburrida y porque no hay muchos servicios de streaming. Y ahora descubrí que no puedo ver ni siquiera la señal de Caracol TV. Está restringido... 

Pero eso  y mas va para la segunda parte de este post.

3 comentarios:

H. Augusto dijo...

Ah! terminó en punta, quedo a la espera de la segunda parte, ya me había comentado Fabricadecosas algo. Un abrazo

Ana Maria Vallejo dijo...

Ya va la segunda parte.

Clawdita dijo...

Si, Muy cierto! Pero es ACINPRO! Con n y no con m! La regla de m antes de b y p no aplica en este caso porque es una sigla que significa Asociación Colombiana de Intérpretes y Productores Fonográficos