Solo pensamientos, historias por escribir para que luego no las olvide. O solo para sacarlas de la cabeza...

sábado, 20 de junio de 2009

Desvíos del sistema


Ahora mientras manejaba por esta ciudad llena de luces, pensaba en el juego que nos hace el sistema.

El mundo crea cosas para facilitarnos la vida: transferencias por internet, controles de TV, ventanas eléctricas, calentadores de agua, computadores hiperveloces. Y cuando alguno de estos falla no es que el mundo se acabe. Sino que pienso que la que falla puede ser uno.

El otro día la ventana del carro se subía y se bajaba sola. La primera vez que ocurrió, juro que pensé que me lo estaba inventando. Fue una sensación muy extraña, de fantasmas, y de si el mundo, el pequeño sistema de la máquina que manejo se estuviera yendo en mi contra. Para hacerme pasar un mal rato. Y si que lo hizo. Cuando las máquinas no funcionan bien, como dijo alguna vez un amigo, hay que soplarlas para ver si estan sucias: y en efecto. Recalentado el automático de las ventanas por los contactos sucios se enloqueció e hizo que durante una hora, entre el ruido de la ciudad y el de mi ventana, estuviera pensando que entraba en la locura moderna.

Antes fue el sistema de transacciones en linea de Bancolombia. (puto Bancolombia) En mi casa ese ha sido un gran invento. Pero ¿cómo es posible que se caiga el sistema una semana? Yo diría si estuviera leyendo esto como ustedes, que sería lo mas normal. Oh! ¡Niña ultramoderna que no soporta vivir sin su modernidad!. Y no es que no lo soporte. Sino que odio cuando el sistema que se inventan y al que uno se acostumbre se caiga por que no es perfecto. Entonces, ahi no es culpa de nadie. No hay a quien culpar porque la niña del call center la verdad no tiene la culpa. Los señores de informáticos, geeks jovenes y cuarentones, les importa poco lo que hay mas allá de una pantalla, y pueden hasta mandar al carajo a sus jefes. Porque la máquina no responde. Y punto. De ahi para adelante que el mundo se caiga. Como cuando uno piensa que pasaría si no existiera mas internet, que el chiste es nuevo y va siendo viejo (es la paranoia moderna, el chiste southpark, enjutomojamuto, balzac.. etc...), qué hacer el día que no haya internet, blogs, cuando la máquina de internet haya que resetearla? Y pasar un día entero conectando y desconectando el router para que cuando se le de la gana vuelva como si nada. O de pronto, no vuelva.

En fin, todo me recuerda que esta modernidad siempre puede venirse encima. Que algún día las máquinas no podrán ser controladas y vamos a morir insane, dementes, locos, porque el sistema que nunca fallaba, colapsará. Y seremos los humanos los que pensemos que tenemos que corregirnos, acomodarnos, sufriremos de ataques de abstinencia, no sabremos usar la cabeza y quien sabe, se nos habrá olvidado caminar o hundir botones. Tocará aprender otra vez a guardar la plata debajo del colchon y a subir y abrir la ventana con la manigueta. Hablar por teléfonos de disco y usar palomas mensajeras.

Y que decir del niño que tengo en mis piernas y al que le comunico mis dias, mis pensamientos, una máquina capaz de transmitirme toda, (eso creería) que en un día, como si nada, deja de funcionar? Y me paso los minutos pensando que hice mal.

Creo que nosotros como usuarios serviles no hacemos siempre mal y la verdad no tenemos la culpa. Las máquinas y el mundo moderno está hecho para colapsar y dañarse. Así podrán inventarse mundos cada vez mas rápidos, soluciones, placebos que nunca lograrán satisfacer el ansia de perfección, de un mundo a la medida de cada individuo.

3 comentarios:

Viktor Lozano dijo...

Ana!!

Interesante reflexión... muy termineitoresca pero interesante, sobre todo por lo altamente probable... salu2

Ana Maria Vallejo dijo...

Sabes que no me gusta Terminator? Será que si la veo hoy me gusta? Bu!
Que bueno leerte por aqui. :)

Juan David Escobar dijo...

El sistema esta hecho para fallar.

Tenemos que estar lo suficiente adictos, y lo suficiente de distraidos, como pra resistir cualquier crisis.

Yo, si se va el internet, regreso a la esquina.