Solo pensamientos, historias por escribir para que luego no las olvide. O solo para sacarlas de la cabeza...

jueves, 18 de junio de 2009

Días de Caracol

Por cuestiones de trabajo, estuve hace poco en la Iguaná.
Y recordé los dias en los que cuando estaba en la universidad la Iguaná fue una segunda casa, donde estaban algunos amigos y donde me divertí como nunca.

Lo bueno de la universidad es que uno tiene tiempo para todo. Y uno con mucha ingenuidad hace muchas cosas. Asi me tocó coger la clase de video, y me tocó trabajar en grupo. Yo era una artista solitaria, que iba a la universidad a entregar trabajos y me perdía de cosas demasiado divertidas. Por que la vida es así, empecé a trabajar en equipo, descubrí el video y lo audiovisual como herramienta y comenzó todo a tener otros colores, sonidos, sentidos. Y luego empecé a trabajar dentro de la universidad, y no había quien me sacara de allá.

Así con el colectivo el Armario y gracias a otro proyecto que nunca se terminó llegamos a la Iguaná. Que estaba ahí la ladito de la Nacho y por la que uno pasa mirando por encima y no porque uno sea creído, sino porque la Iguaná está allá abajo para que no se vea mucho.


Días de Caracol fue el resultado de meses. Al principio no teníamos cámara. Luego prestamos una y al final, por alla cuando estábamos editando tuvimos una propia. Estábamos decidiendo, o por lo menos yo, y seguro sin saberlo del todo que el camino profesional iba a ser diferente, que íbamos a ser artistas, sin duda, pero que íbamos por otros caminos.

Este documental, como me dijo alguna vez alguien, es de todo y de nada. La historia de tres personajes, que se cruzan, que no se cruzan, que viven en un mismo barrio que los traviesan diferentes tragedias, historias y alegrías. Que nos sonrieron, que me sonrieron. Que me demostraron un montón de cosas, que la vida es siempre bonita, incluso, por allá abajo en la Iguaná. Donde los niños brincan, se ensucian, juegan, sonríen, tienen perros, y hasta piscinas. Como en todas partes.
Lo que hicimos fue poner las inquietudes, los olores, los gustos, las propias obsesiones en 15 minutos de video. Recuerdo que un día se borró toda la edición y casi tocó volver a empezar de cero. Recuerdo que hicimos muchos pietajes, y que ya casi me lo se de memoria. Lo llevamos a concursos , a festivales. Perdimos el master y solo quedan DVD´s.

Así a los muchachos cuando me los encuentro en la calle o en los semáforos todavía me recuerdan como la niña de la película. También recuerdo que cuando fuimos la primera vez nos contaban las historias de cuando Victor Gaviria grabó allá escenas de la Vendedora de Rosas. Ese había sido el rayito de fama del barrio.
El barrio es el mismo, la gente que se va deja espacio para otros que llegan y construyen primero con cartones y maderas casa que luego pueden ser demolidas por espacio publico, o si tienen menos mala suerte, pueden ponerle ladrillos y material para que cuando los desalojen, algún día, les den otra casita en otra parte de Medellín.


Con Santiago Florez y su familia todavía tenemos contacto. Siempre andan enredados, pero siempre viviendo con una bonita sonrisa. Santi esta muy grande, y todavía me abraza con ese cariño de niño. A Johana le perdimos la pista. Debe estar muy grande, ojala cumpliendo el futuro que su mamá se soñaba. A Ramiro se le siempre, todas las mañanas en el semáforo de la 65 antes de Colombia. El parcerito, siempre nos invita a arroz con leche en su casa y bueno, estamos en esa deuda.
A Días de Caracol lo recuerdo con mucho cariño. Los primeros pinitos llenos de ingenuidad e intuición.

5 comentarios:

Alejandra Arboleda Tilano dijo...

Lindooooos....
aunque es todo lo que puedo decir cada vez que los veo, hay otros nudos que se desenredaron en mi garganta en esa época y otros nudos que todavia siguen esperando ser desenvueltos, pero son mas dulces cuando les veo o pienso en ellos

Santiago Ortega dijo...

Me gustó muchísimo, los felicito. Si ese video lo hicieron hace un tiempo, ya quedé con ganas de ver lo que son capaces de hacer en este momento

Saludos

Ana Maria Vallejo dijo...

Mona, nudos todos. Pero bonitos recuerdos siempre. Puras obsesiones desatadas unas, otras atrancadas.

Ortega, gracias. Las cosas que se hacen con honestidad tienen cierto encanto. :)

Anónimo dijo...

hola! soy joha las kiero mucho y las extraño eaaaa como hago para contactarlas ♥ :) :) q bellexera de documental

Ana Maria Vallejo dijo...

Joha! Escribeme a mi correo, para tener el tuyo. Ahora yo no estoy en Colombia. ana.vallejoc@gmail.com
Como estas?

Un abrazo