Solo pensamientos, historias por escribir para que luego no las olvide. O solo para sacarlas de la cabeza...

lunes, 14 de septiembre de 2009

Concierto con Omara

Pensé que lo que mas mal podia salir cuando inició el concierto fue que Omara no cantara bien.

Hace dos meses vi en el dominical la publicidad del concierto. Yo casi no voy a conciertos. Nunca hago la gestion de comprar las boletas porque no me acuerdo, me da pereza o simplemente no quiero inveritir el dinero en ese asunto. Pero cuando vi la publicidad de Omara Portuondo, no lo dudé, fui un domingo al centro comercial El Tesoro con la tarjeta Intelecto de mi mamá y compre dos boletas en la fila T, puestos 7 y 8 y 9 para ver en vivo a Omara Portuondo.

Pero Omara si cantó bien. Al inicio pensé que no se sabía las letras, que al Cantar “Gracias” s ele estaba olvidando, que el sonido no estaba bueno, que los musicos estaba descompasados, que ojala mejorará. Que Omara estaba viejita que había que entenderla.

Pero mas que entenderla, Omara Portuondo con todos sus años encima, sus canciones y su voz fuerte, no decepciona. A medida que iba cantando, y Juan David iba grabando y tomando fotos al escondido porque en el teatro no dejan por politicas entrar cámaras (y todo el mundo lo hizo a pesar de todo) a Omara se le iba endulzando la voz, la energía, el cuerpo.

Hizo que el teatro entero se parara y bailara, aplaudiera al ritmo de la musica. Cantó de su último album, a veces susurrando en un viaje a sus memorias, otras veces con ese vozarrón entonando la última palabra como si el aire nunca le faltara, como si fuera la primera y ultima vez que cantara.

Mientras cantaba además recordando Buena Vista Social club, mientras cantaba, dos gardenias, Nosotros, Besame mucho, boleros, música popular, la que uno se sabe porque los viejos los han cantado cuando están tristes o alegres, pensaba que los dias hay que vivirlos como los estoy viviendo hoy. He aprendido a disfrutar de lo que hago hoy. Miraba a mi lado, no podía tener mejor compañía, quería estar ahí a cada segundo, como lo hice, con mi amor, sin lugar a dudas. Que era estar como en Cuba, que aunque no estaba tan cerca de Omara, si estaba con quien yo quería estar.

La música hace un bonito efecto en mi. Me transporta dentro de mi. Dentro de mi cabeza, de mi corazón. Mientras sostenía la mano de mi amor, o mientras aplaudía y recordaba que hacía años que no lo hacía al ritmo de la música, de la música que entra al corazón, a la nostalgia.

Llevo pensando desde hace días que no me había dado cuenta que desde hace ya muchos meses estoy haciendo lo que quiero y que hay mucha fuerza en eso. Que vivo los días con ese presente de cada segundo. Que tengo mucha fuerza. Que ni los sueños, ni los planes del futuro, ni las nostalgias del pasado me sacan del hoy, de cada dia, de cada segundo, que hoy, no añoro mas que lo que hago hoy.

Voy por unos dias bonitos, Omara Portuondo me recordó un monton de cosas, me llevó por un viaje de lamentos cantados, de memorias y de sueños. La mano que agarré a cada segundo, me aterriza hoy a los días. Me lleva hasta el cielo y hasta el infierno, pero siempre es mi conexión a la tierra.

Cantar al amor, y a los amores cuando se está enamorado, tener en vivo la energía de la música, estar con el amor a un beso de distancia, a un roce, a una cámara que me mira y que sonrío. Estar enamorado y ser correspondido en un caminar de dias y segundos, no tiene precio.

2 comentarios:

Troba dijo...

Escuchar y ver a Omara ...
Es el cielo, es el cielo!!!

Besos con envidia :)

Juan David Escobar dijo...

:)

Demasiado.

Que la vida nos de más días, para saborearlos, de la mano, de los ojos, de alma.

Un besote gigante envuelto en canciones bonitas!

Se le quiere, se le respeta, se le aprende, anita :)