Solo pensamientos, historias por escribir para que luego no las olvide. O solo para sacarlas de la cabeza...

domingo, 1 de marzo de 2009

El twitter y yo



Acabo de tomarme el antihistamínico y la pastilla anticonceptiva. Esto podría decirlo en el twitter, pero no lo hago porque lo que quiero decir va más allá de 140 caracteres (caracteres, no solo letras, puntos, comas, espacios, tildes, en fin). Porque no solo hago microbloging sino también bloging, aunque al final no me acerco al 100 por ciento de ninguna de las dos definiciones científicas porque no son científicas ni probadas y porque creo que ser bloguero esta mas acá de lo científico, de lo sectario y de lo exclusivo. Mientras me lavaba los dientes y pensaba en un twit que @elreticente me envió, sobre no se qué cosa de muchos twits equivalentes a no sé cuantos días, recordé el primer día que el mismo personaje me contó del Twitter y pensé que así como en mi vida 1.0 mis followings en twitter no superan los 100, que la verdad son pocos en la medida del poder de una red social, y mis followers no llegan a los 70 y que tampoco se aleja la cifra de la vida real. La mitad me siguen por negocio, unos cuantos porque me conocen personalmente y los demás porque al final hay lazos mas allá de lo virtual que crea esta red, 2.0, que en unos años podría ser la 1.0 porque su poder supera realidades y espacios físicos. Hay muchos twitteros que tendrán mas de 1000 folllowers, y/o followings (la verdad a pesar del inglés, tardé un par de meses en entender la diferencia entre unos y otros) pero creo que tener más de 1000 followings en una twittera como yo es spam, incluso en los que lo hacen para incrementar visitas en su blog.

Recuerdo que después de los dos primeros trinos, twits, mensajes al viento de 140 caracteres, me aburrí, además porque el servicio solía caerse. Luego encontré en el twitter, como dice mi hermana @mpvallejo, una manera más de perder el tiempo en la red, pero sobre todo un poder increíble. Antes de tener más de 30 followers y/o followings le conté a @mpvallejo que vive en BCN y a mi hermano menor que vive en el cuarto del lado, sobre lo que era twitter. Los efectos durante tres días en los que ambos estuvieron twitiando fueron sorprendentes. Mas que controlar el otro, era superar las distancias que hay en el ser adultos y tener una vida propia para saber en que andaba el otro. Era fortalecer la vida 1.0 con la 2.0. Era comunicarnos, con el afecto, y con la seguridad de quien está al otro lado, no está simultáneamente y saber que ese grito al viento llegaba a alguien a quien le importaba. Mi hermano menor lo dejó porque le pareció demasiado inútil. @mpvallejo siguió pero lo usa casi exclusivamente para comunicarse conmigo. Lo interesante del experimento fue entender el poder de esta herramienta. Es verdad. Cuando tienes mas de 300 followers, y/o followings puede que ya el sistema sea menos eficiente. Como digo yo en la vida 1.0, es mejor tener 2 amigos buenos que 200 haciendo bulto y estorbando.

La emoción que me da cuando un twitero dice: en el centro hay mucho tráfico, o me atracaron, porque twitea desde su móvil, o estoy en un concierto y manda la foto. Eso, eso no lo compra mastercard. No lo compra, y espero algún dia el sueño, de que todos lo podamos hacer si nos da la gana.

Veo a los que hacen cuentas de cuantos trinos han hecho. Que 10.000 o 30.000. A mi no me importa la cifra. ¿Acaso me importa cuantas palabras he hablado en la vida?. Es que eso es lo que yo dimensiono del twitter. Sera como hablar. Como decía Da Vinci

Porque soy en ninguna medida de las que dicen que el twitter se perratea, ni que reemplaza la vida 1.0. Probablemente mis followers tengan que aguantar mis quejas, dolencias, y probablemente mis comentarios nada útiles durante el día, pero lo siento, porque la verdad es que el twitter se volvió como saludar, o despedirse, o como escribir en este blog: una necesidad. Afectiva, laboral, social, intelectual. Y cuando escribo una tontería, porque no es un link sobre nada interesante, será solo un “buenos días”, un “hace sol” o “el día está gris” o “me voy a bañar”, pienso en el poder de esta herramienta con las mamás. O con mi hermano menor que se hubiera encarretado con el asunto, porque otros como el, reggetonero, amante de los carros, con sueños reales o ficticios de ser publicista, hicieran una red en el twitter, que comercialmente sería un éxito, la inmediatez de sus comunicaciones demasiada. Repito: un éxito. Entonces que lleguen los regetoneros, las grillas, las gallinas, los homosexuales, mas freaks, más gente normal, los presidentes, los artistas, las abuelas y que hagan dentro del twitter su propia red. Que creen comunidades para que las de la vida 1.0 se fortalezca. Y como en la vida 1.0, uno decide con quien hablar, con quien trinar en la vida 2.0 del twitter. Pero la verdad, yo me sueño a la grillas chismosiando en el twitter, a los raperos hablando de su música en el twitter, a las mamás contándose sus secretos en el twitter.

La verdad es que los usuarios de hoy, aunque crecemos en cantidad, que no importe la calidad. El twitter es una herramienta como el chat (y no digo que sea un chat, hablo del fenómeno) el que nos tocó a nosotros iniciados en la red, geeks adolescentes: latinchat, ICQ, o el chat predeterminado de Microsoft, que acepto usé con intensidad. (wow, el “Microsoft” se pone mayúscula automática en el Word) que hace muchos años decían los papás que oso, que pérdida de tiempo, que peligro. ¿Y ahora? Hay chat hasta en las empresas.

Ahora el twitter, se abalanzará sobre los pelaos, las mamás, los ejecutivos, el periodismo, la publicidad, el mercadeo, la vida diaria para acercar, enfrentar, opinar, pero sobre todo compartir y comunicar. Comunicación efectiva. Uno decide dar click o no, como cuando uno decide a quien saludar en la calle y a quién no. Uno decide que quiere saber, como lo quiere saber y que información es útil o no.

El twiter es una herramienta tan cerca a la vida real, que nosotros seremos los geeks, nerds, que en unos años diremos: ¡ahh twitter!!! Luego existirá otra cosa, que mejore la idea del twitter, o la haga más accesible y con más capacidad. Comunicación al instante y permitir que las redes sociales (que han existido siempre, antes de internet, antes de todo) sean más efectivas y reales para estos días finales llenos de afanes, velocidades y ocasos.

1 comentario:

Santiago Ortega dijo...

el twitter.... ole, yo todavía no he querido probar eso. Veo que mucha gente habla de él y que cada día tiene más adeptos, pero hay algo de mí que no quiere meterse.Es un sentimiento parecido a la aversión al facebook ques entí alguna vez.
O tal vez, ganas de no estar TAN conectado, ya paso suficiente tiempo frente a los computadores. Pero bueno, uno no puede escupir para arriba, nada raro termine en una cosas de esas jajaja
te digo que igualmente me gusta mucho encontrarme por estos espacios, me parece muy interesante lo que tenés acá, seguiré viniendo

Un Saludo