Solo pensamientos, historias por escribir para que luego no las olvide. O solo para sacarlas de la cabeza...

sábado, 1 de mayo de 2010

De odios electorales

Me llegó al correo esto. en un correo masivo. Ya hasta mi mamá me dijo que los votos por Mockus están tambaleando. Y no es que Mockus no haya dicho lo que dicen que dijo. Es que esto es cizaña. Cizaña que no es sana.

Y respondí esto:

"Te digo lo que pienso de lo que dice este señor Fernando Londoño, que hoy tiene la verguenza de un programa que se llama "la hora de la verdad" si el cuando fue ministro de Uribe fue uno de los primeros escandalos politicos de este gobierno por manejos pocos eticos de su cargo y del dinero. Y aunque la justicia lo absolvió, no entiendo este oportunismo electoral que el hace, terminando de malinterpretar declaraciones de un candidato presidencial.

Acaso le tienen miedo a un profesor? Acaso el establecimiento (corrupto) es tan débil que con la moralidad de un profesor se caería, solo con moralidad?

Yo no voy a votar por Antanas Mockus, no te digo esto por que yo votaría por el, sino porque lo que dice el es incrementar el odio electoral, es irresponsable en un país que necesita unidad nacional, para ejercer la democracia. No odios, y mas odios, como si las armas y la guerra en la que llevamos mas de 50 años no nos tuviera jartos de esto.

Hay que tener mucho cuidado con las palabras y los correos, y ser mas reflexivos con el ejercicio de la democracia. Votar por quienes favorezcan no solo el interés particular, sino el comunitario, oyendo no lo que dicen los medios, sino lo que dicen sus programas. Al final uno no vota por una persona sino por un equipo que esta detrás y estaré detras 4 u 8 años. Y unas ideas, y una reputacion.

Antanas Mockus no es un tonto, y no es de izquierda. Probablemente es un Uribista moderado, y eso lo deberian saber los uribistas. La ventaja que tendría un señor como el, es su honestidad y la fe en la educación para este pueblo que esta con un 60% de pobres que necesitan mas que armas para salir adelante."

Y acuño con esto otro.

Quien me mandó el correo, me responde que no comparte lo que yo digo, y eso no esta mal, me dice que viva la libertad de expresión y eso no esta mal. Pero yo se que son el tipo de personas que se tapan las orejas de pescado, para ni oir ni entender. Yo se, porque de no serlo tendrían mas malicia y no comerian entero de los medios de comunicación, que están en el medio, y que tapan las verdades, o las muestran de otra forma.

Y los dejo, con "Son unas ratas" porque en mi pueblo no hay sino miseria.



Porque nos han robado de frente, porque han sido 200 años de historia en la que nos repetimos, solo que cambian los personajes.

Yo no quiero mas ratas, yo solo quiero gente honesta, tiene que haber un cambio, no se porque hay personas que no se dan cuenta que tenemos que cambiar las armas por sonrisas, educación, cultura, trabajo digno. Es que a muchos no nos han dicho que eso es posible. Que el mundo es como es y que no tiene remedio.

Si no tiene remedio, para que entonces, para qué.

3 comentarios:

Troba dijo...

Las ratas de salón, que en la limpieza diseñaron el jabón... esas son espuelas para la razón, decía el maestro.

Ojalá gane la honestidad y la paz que encarna Antanas.

Desde el sur los vemos con atencion y admiración.

Saludos!

Ana Maria Vallejo dijo...

Quien motivó este post, me ha enviado de nuevo un correo.

Ella dice que malinterpreto sus palabras, y dice que odia la politica.

Ella me hace reflexionar, ojala yo este equivocada con las personas, y yo la he hecho reflexionar. Esa habra sido la mision cumplida de ambas.

Viva la politica, asi la odiemos, asi este llena de ratas, porque todo lo que hacemos es politico.

S dijo...

Es muy triste lo que está pasando, tanto odio junto hace que incluso la gente que disfruta de la discusión política (como yo) esté harta de tocar el tema.

En fín, lástimosamente así es Colombia. Pero pa complementar, es probable que tano odio no sea sino una representación de la envidia. Un columnista del espectador lo expone de forma magistral

http://www.elespectador.com/columna200738-elecciones-y-envidia